El cáncer y yo

A menudo escuchamos la palabra cáncer al enterarnos que tal amistad, celebridad o vecino lo padece.

Pero cuando esto toca a alguien que amas o a ti mismo, la situación cambia. Todo se mira y se siente muy sombrío.

Cáncer. Esa es una palabra muy fuerte que puede hace que el más valiente sienta temblar sus piernas.

En un inicio fui al doctor por una revisión en apariencia sencilla por unas molestias muy leves que tenía, pero que no quería descuidar.

Fue allí cuando creí que me dirían, «¡Ey, no te creas. Es una broma»!

Me dijo que podría tener cáncer o desarrollarlo y bueno, tenía la opción de operarme, aunque en ese momento no era necesario si unos estudios llamados marcadores tumorales (te sacan sangre para ello), daban negativo.

Gracias a que no fui solo no me derrumbé en el acto, acudí con quien era mi pareja en ese momento. Salí de la clínica desconcertado, con miedo, con muchas más preguntas que respuestas. Con el clásico: «¿Por qué a mi?, ¿Por qué yo?».

Caminamos en silencio hasta la farmacia con los primeros medicamentos que debía tomar. Y pensando cómo y dónde hacerme los estudios.

Está de más decir todo lo que lloré solo, lo difícil de aparentar que todo estaba bien durante las horas de trabajo y al estar con otras personas para no preocuparlas de más.

Solo de inmediato me enteré acudí a dos personas que son mis mejores amigos y bueno, necesitaba su apoyo.

Recibí en los primeros resultados buenas noticias, aunque esto no me garantizaba nada. Pues había una inflamación en donde no debía existir y podría aún desarrollar cáncer. Fueron meses muy difíciles y fue hasta que un día 24 de diciembre tenía más molestias de las que ya pudiera soportar y me fui a hacer los mismos estudios que yo ya conocía, sin pedirle opinión a mi doctor, si salía algo entonces si iría a verlo.

En efecto, se confirmaba mi mayor temor: Tenía cáncer.

Mi idea era operarme de inmediato, pero la salud pública no me atendería sino hasta que ya fuera tarde y no tenía dinero. Mi única salida era endeudarme y debería esperar al menos 11 días para poderme operar.

Hablé con mi médico y lo acordamos para un 5 de enero.

Ese fin de año fue horrible, no solo por eso, sino que además una gatita que tenía ya 11 años conmigo tenía un bulto en su cachete izquierdo que creció mientras yo también sufría lo mio y la veterinaria me confirmó que era un tumor también y que moriría. Estaba muy mal y ese 30 de diciembre tuve que llevarla a que la «durmieran», frase muy sutil para decir que la matarían por piedad. Pero era matar, morir, acabar con su vida; y yo no podría hacer nada me sintiera como me sintiera o quisiera lo que quisiera.

Llegó el día de mi operación y nuevamente tenía que estar como si nada, aceptar todo y acatar cada orden que me dieran en el hospital. Yo me moría por dentro, tenía pánico. Había estado en un quirófano si, pero nunca para que me quitaran un órgano y menos por un cáncer.

Seguí todas las recomendaciones, todas las indicaciones. Gracias a que estaba siendo excelentemente cuidado en casa por mi pareja, me sentía tranquilo, cómodo. Si con dolores, pero lo más feo ya había pasado según yo.

Luego me indicaron que debía tomar quimioterapia para asegurar que el cáncer se erradicara por completo, me sugirieron radioterapia también pero me negué.

Nuevamente acepté todo. Aunque sinceramente me había arrepentido de tomar la quimio. No digo a quien la necesite que no la tome o que yo no debí tomarla, sino que en cuanto la tomé al día siguiente me sentí envenenado, de malas, incómodo… ¡Mal!

La herida que tan bonito había estado cicatrizando se inflamó, me dolía de nuevo. Me quemaba por dentro y me ardía. Todo me sabía mal aunque no me quejaba. Los olores eran raros, como que les faltaba intensidad. En fin, muchas cosas pasaron. En el inter regresé al trabajo y fue peor, mi estado anímico se fue al piso y como yo no sé mostrarme vulnerable a priori sino agresivo, no pude evitar desquitarme con mi pareja. Hasta el día de hoy se me hizo un carácter de la chingada peor que el que tenía, porque ya tenía un carácter fuerte, pero que controlaba. Y bueno, eventualmente me quedé soltero de nuevo con todo el dolor de mi corazón. Aunque ame a esa persona tengo que hacerme a la idea que así es y no hay más.

Al día de hoy creo que no tengo cáncer. Todos los estudios de seguimiento han salido bien. Aunque me seguí atendiendo en el sector público porque sigo endeudado y algunos estudios no salieron porque no tenían los reactivos. Ya sabemos que en sector público tienen agujas y jeringas de milagro pues siempre hay problemas por corrupción, presupuesto, etcétera.

No sé si podría aguantar lo que aguanté de nuevo. Sé que fue muy leve comparado con otras personas y agradezco eso. Pero para mi en realidad no fue tan leve, solo que lo hice parecer así para todo mundo aunque por dentro yo me sintiera fatal y me estuviera muriendo de dolor o de miedo.

Esa es mi experiencia.

frase es casi imposible evitar que el exceso de amor haga que uno actue como tonto solo el tonto puede clarice lispector

¿Por qué no decir que se ama demasiado?

Me ha tocado escuchar en muchas ocasiones a personas que dicen que aman demasiado a su pareja.

Amar demasiado es algo negativo. ¿Por qué? Por la connotación de la palabra demasiado.

Demasiado significa en exceso, que supera las barreras, los límites, lo que se espera; más de lo necesario.

Si tú amas demasiado estás amando más de lo que deberías hacerlo, más de lo que es sano. Si es algo bueno lo que sientes, se ama mucho, muchísimo, en gran medida; pero no demasiado.

frase es casi imposible evitar que el exceso de amor haga que uno actue como tonto solo el tonto puede clarice lispector

 

 

blaco-y-negro-cielo-mi-dios

Claro que Dios nos ama…

blaco-y-negro-cielo-mi-dios

Para muchos que somos homosexuales y quienes creemos en un Dios, fuera de contextos de cualquier, creencia o religión, creo que es obvio que sentimos y sabemos que Dios nos ama.

¿Acaso necesitamos que vengan ustedes señores, ministros, cardenales, obispos, pastores, papas o como se llame su puesto elesiástico, a decirnos algo que ya sabemos?

Preocupense ustedes, ustedes que siembran el odio entre humanos, ustedes que siembran la discordia separándonos solo por pensar o sentir diferente, preocúpense ustedes que forman parte de instituciones religiosas que a través de los siglos ha acarreado más muertes que las guerras mundiales.

Sin importarles su historia, aún así nos vienen a decir que ya son buenos, que siempre lo han sido… ¡PATRAÑAS!

Conozco perfectamente a los hipócritas que te dan la mano y te ofrecen amor cuando te ven de frente, pero al voltearte a otro lado te destruyen, te odian.

Y en secreto solo fingen amarte porque creen que así se ganarán un cielo, que así se ganaran el amor de su Dios… no sean imbéciles, si yo no me merezco el cielo, menos los hipócritas, menos los que odian y mucho menos los que matan, arrepiéntanse todo lo que quieran, yo no tengo que perdonarlos, eso le toca a Dios.

Quienes deben sentir vergüenza, son los que dañan este mundo con odios y rencores y que incitan a la violencia.

A continuación fragmento de letra de “Falsa Moral” que canta OBK

La mas bella historia
que se puede contar
lleva escrito el dolor
que provoca un amor
que nadie entenderá

Siempre todo a escondidas
siempre mirando atrás
sólo la oscuridad
puede ser nuestro hogar
donde crecerá este amor

Y no... no quiero mas clases de falsa moral
que nadie es culpable por amar
en mi pecho no late la razón
sólo el mas sincero y puro amor 


[youtube http://www.youtube.com/watch?v=BHhBZWIMsE4&w=560&h=315]